Iconografía 2: El Altar Mayor


 

Durante la Guerra las imágenes de la iglesia fueron destruidas con excepción de la Virgen del Rosario y dos cuadros. Ahora veremos cómo el pueblo fue poco a poco adquiriendo imágenes nuevas para sustituir a las desaparecidas, al igual que recompuso como pudo los dañados retablos. En esta nueva entrega veremos en concreto las imágenes del retablo del Altar Mayor.

Antes y Después - Retablo altar mayor Peraleda de la Mata

Haga clic aquí para leer el artículo sobre las imágenes que había antes de la destrucción de la Guerra.


SANTIAGO APÓSTOL

Santiago ApóstolEn el retablo del Altar Mayor que ocupa el ábside del templo podemos ver la imagen de Santiago Apóstol, titular de la Parroquia y patrón de España, en la hornacina que ocupa la calle central del retablo. Aparece en actitud de peregrino con esclavina, adornada con veneras, bordón con su calabaza y sombrero de ala vuelta con venera también.

La ciudad de Santiago de Compostela, que tiene en su catedral el sepulcro del Apóstol, fue un importantísimo centro de peregrinación para la cristiandad durante toda la Edad Media. Tal vez esto es lo que ha querido resaltar el imaginero al representar al Apóstol como un peregrino más. Este santo ha sido desde el principio el santo patrón de nuestra parroquia, como demuestra el hecho de que detrás del retablo de madera, las primitivas pinturas que decoraban las paredes del altar estuvieran presididas por una representación a gran tamaño de Santiago Matamoros subido a su caballo blanco.

Esta imagen fue comprada por suscripción popular el 15 de abril de 1940 siendo su importe de 586 pesetas. Para que apreciemos el esfuerzo económico que en aquellas circunstancias supuso la compra de las imágenes, diremos que para ésta de Santiago se abrió la suscripción en noviembre de 1938 con 230 pesetas donadas por el Ayuntamiento y a pesar de ello se tardó dos años en reunir las 586 pts. que costó de la imagen.

Como dato curioso diré que las 230 pts. que aportó el Ayuntamiento provenían de una multa que el Alcalde Lucio García y García impuso a una cuadrilla de obreras que se habían desplazado a la recogida de pimiento a las vegas de regadío; el motivo era “por no tener la ciudadanía de denunciar que habían cobrado menos en la recogida de pimiento y que corresponde al 50% de la diferencia entre lo que han percibido y lo que debían de haber cobrado”.

Comentando este hecho en la fragua de Antonio Piste, su madre, la Señora Manuela, que estaba en la cocinilla, salió diciendo: “es verdad, es verdad, D. Eusebio, yo fui una de las multadas. A nosotras nos llamaron para trabajar y nos pagaron. ¿Qué sabíamos nosotras si el Sindicato había fijado un jornal y si éste era más o menos de lo que nos habían pagado? Ni siquiera sabíamos qué era eso del Sindicato y encima de haber cobrado menos va el Sr. Alcalde y nos denuncia y que porque no lo habíamos denunciado nosotras”.

SANTA RITA


Santa Rita de CasiaLa imagen de Santa Rita que ocupa la hornacina de la primera calle de la izquierda se compró a la casa Aranda de Zaragoza el 10 de junio de 1940. Su precio, portes incluidos, fue de 179,20 pts.

Santa Rita nace en Roccaporena, cerca de Casia (Italia), en 1381. Su verdadero nombre era Margarita, pero como diminutivo se usó Rita. A los 15 años quiso ser religiosa pero sus padres no se lo permitieron y la casaron contra su voluntad con un joven violento con el que estuvo casada 18 años y con el cual tuvo dos hijos.

Eran tiempos de conflictos y vendettas en la zona. Su marido muere asesinado por el bando contrario y sus dos hijos deciden vengarlo. Rita pide a Dios que prefiere que Él se los lleve salvos antes que verlos asesinos y condenados eternamente. Los jóvenes enferman y mueren.

Pasado el tiempo renace su vocación religiosa y por tres veces intenta entrar en el convento de las agustinas en Casia, pero no es admitida pues piensan que las circunstancias en que murió su marido puede perturbar la paz del convento a causa de posibles intentos de venganza. Santa Rita llega a la conclusión de que la única manera de que la permitirían entrar es consiguiendo reconciliar a los dos bandos de la ciudad, cosa que finalmente consigue. También consigue que ambas familias le firmen una carta de apoyo a su ingreso en el convento, lo que al fin logra en 1413. El hecho de profesar en la vida religiosa hace que esta santa sea de las pocas que han pasado por los cuatro estados posibles: soltera, casada, viuda y monja.

Un día oyó a San Jacobo pronunciar un impresionante sermón sobre coronación de espinas y quedó totalmente emocionada y poco después le sucedió que estando arrodillada ante un crucifijo, meditando en los dolores de Cristo en su coronación, sintió una luz que salía de la imagen y le llegaba a su cabeza, y desde entonces tuvo una herida en la frente, como la que produce una espina recién clavada, llaga que le acompañó durante 14 años. En la imagen que tenemos en nuestro templo nos la representa justo en ese momento, con un crucifijo en la mano y con la herida en la frente. Muere un 22 de mayo de 1457.

Que fue popular esta santa en el siglo XV lo vemos en la leyenda que cuenta que una joven, no queriendo quedarse soltera, rezó a Santa Rita, abogada de lo imposible, (es de suponer que no fuera muy agraciada ya que recurrió a la abogada de lo imposible) para que la proporcionara un novio. Debió rezar con fe la moza pues al parecer encontró el novio. Este no la duró mucho y rompió la relación. La joven molesta con San Rita acudió ante su imagen y le dijo a modo de reproche: ”Santa Rita, Santa Rita, lo que se da no se quita”. Y así quedó el dicho popular.

SAN JOSÉ

San JoséD. Francisco Juárez y Juárez, médico de esta localidad, regaló la imagen de S. José el 20 de agosto de 1939 con motivo del nacimiento de sus dos mellizos, José Luis y Ernesto. Su precio fue de 383 pts. Ocupa la segunda calle de la izquierda del retablo.

Se cuenta en los evangelios Apócrifos que cuando la Virgen estaba interna en el templo de Jerusalén, el Sumo sacerdote decidió casarla; para ello todos los pretendientes debían llevar una vara y depositarla en el templo. El Sumo Sacerdote oró para que Dios le diera una señal para saber quién era el elegido. A la mañana siguiente la vara de San José había florecido, lo que le señalaba como el esposo elegido para María. De aquí que se le represente en nuestra imagen con una vara florida, además de llevar a su hijo Jesús de la mano.

SAN SEBASTIÁN

San SebastiánLa primera calle de la derecha la ocupa una imagen de S. Sebastián, atado al troco del árbol en el que fue asaeteado. Esta imagen se compró el 24 de junio de 1940; la compró el vecino de este pueblo Julio Camacho Camacho para la iglesia de Torviscoso, que también vio profanada y quemada sus imágenes. La familia Camacho estaba muy vinculada a ese pueblo por ser propietarios de parte de la dehesa que compartían con el Ayuntamiento peraleo, de hecho el último Alcalde de Torviscoso fue Domingo Camacho.

Como Torviscoso apenas contaba con dos o tres familias no se reconstruyó ni la iglesia ni el pueblo, desapareciendo el municipio e incorporándose su término municipal al de Peraleda, por lo que la imagen quedose aquí sin que ni siquiera llegara a pisar Torviscoso.

San Sebastián casi siempre se representa desnudo, atado al árbol y atravesado por flechas. La mayoría de las estatuas de los santos suelen representarlos con los instrumentos de su martirio, más no habitualmente en el momento del martirio. Si San Sebastián es una excepción se debe a que desde la Edad Media fue protector de la peste y las enfermedades contagiosas, por lo cual se buscaba el efecto intenso de su dolor para empatizar mejor con los que sufrían.

Nació en Narbona, Italia, en el siglo III, hijo de familia militar y noble. Llegó a ser capitán de la primera corte de la guardia pretoriana, respetado por todos y apreciado por el emperador, que desconocía su cualidad de cristiano. Esta situación no podía durar mucho, pues él no ocultaba su condición, así que fue denunciado al emperador Maximino que le obligó a elegir entre Jesús o el ejército. San Sebastián eligió a Jesús, y el desairado emperador, tras presionarle sin conseguir nada, lo condenó a morir asaeteado. Fue desnudado, atado a un poste y así indefenso dispararon flechas contra él, dándolo por muerto. Sin embargo, sus amigos que estaban al acecho, se acercaron, y al verlo todavía con vida, lo llevaron a casa de una noble cristiana romana, llamada Irene (posteriormente Santa Irene), que lo mantuvo escondido en su casa y le curó las heridas hasta que quedó restablecido.

Sus amigos le aconsejaron huir de Roma pero él se negó a abandonar a los suyos y en lugar de eso se presentó al emperador pidiendo que cesaran las persecuciones contra los cristianos. Maximino, tras el susto por haberle creído muerto, mandó que lo golpearan hasta morir, lo cual hicieron, arrojando su cuerpo a la Cloaca Máxima. Los cristianos lo recogieron y lo enterraron el a Vía Apia, en la catacumba que hoy se llama de San Sebastián.

SAN ANTÓN

San Antonio AbadLa imagen de San Antonio Abad (llamado popularmente San Antón), que está en el retablo en la segunda calle de a la derecha, se compró el 12 de noviembre de 1938. Se compró en la casa Mato de Olot (Gerona). Su precio fue de 385 pts. de las que el Ayuntamiento pagó 376, así que suponemos que las 9 pts. restantes serían los portes. Algún feligrés anónimo las pagaría.

Esta imagen nos representa a San Antonio Abad con su báculo, que lleva una campanilla, y un cerdito a sus pies. El porqué de esta manera de representar a San Antón no está muy claro. Sabemos que en el siglo XI existía una orden religiosa vinculada a los peregrinos conocida con el nombre de Los antonianos. Por aquella época una enfermedad conocida como el fuego de San Antonio hacía estragos entre los peregrinos. Los antonianos fundaron hospitales a orillas de los caminos donde cuidaban a los enfermos. Solían pedir limosna para sostener sus hospitales y anunciaban su presencia con una campanilla, de aquí que aparezca ésta en el báculo de San Antón. Para mantener sus encomiendas y hospitales, los antoninos recurrían a la crianza de cerdos. Gozaban del privilegio de dejar vagar a sus animales, reconocibles por la campanilla que tintineaba en sus cuellos, por las calles de los pueblos y los terrenos comunales (de ahí viene el representar a San Antón con un cerdo y una campana). Con el tiempo se hizo costumbre en muchos pueblos tener un “cochino de San Antón”, que iba libre por las calles y era alimentado entre todos los vecinos, siendo rifado el día de San Antón. Así se hacía en Peraleda y otros muchos pueblos hasta mediados del siglo pasado, y aún pervive tal costumbre en el pueblo de La Alberca.

La iconografía tradicional del santo lo representaba con un bastón en forma de cruz tau (en forma de T mayúscula) que se cree originariamente era en realidad una muleta, pues tanto San Antón como los antonianos medievales ayudaron mucho a los débiles y lisiados. La muleta se transformó en bastón tau, y posteriormente surgieron tres variaciones según lo que se interpretó, en unos casos el bastón remata en cruz normal, en otros se curva en forma de cayado (sin duda pensando que era para pastorear al cerdito) y en otros casos se le da forma de báculo (pensando en que al ser abad tendría báculo). El nuestro tenía antes forma de cayado de pastor, en madera, y actualmente ha sido sustituido por uno metálico con forma de báculo de abad. Ignoramos el porqué de la peculiaridad de que en nuestra imagen el santo tiene dos halos en vez de uno.

San Antonio Abad (popularmente llamado San Antón) nació en Egipto en el 251 y murió el 17 de enero del año 356. Fue monje y eremita, y se le llama “Abad”, que significaba “padre”, porque él fue padre o fundador de los monasterios de monjes. Nuestra parroquia celebraba su fiesta el 17 de enero y se le procesionaba desde la Iglesia hasta el Rollo. Recuerdo que en su fiesta se colocaba un cesto ante el altar de las Ánimas y los niños iban a depositar allí un chorizo o morcilla como ofrenda al Santo. También se ofrecían unos panecillos. Por la tarde los mozos hacían carreras con burros, caballos o mulos, que por algo era el Patrón de los Animales.

Todas estas imágenes del Altar Mayor son de escayola, y se aprecia que no son las originales del retablo en que ha habido que acondicionar las peanas de las hornacinas para que cupieran en ellas las nuevas imágenes.

R E T A B L O S   L A T E R A L E S   D E L   F R O N T A L

altares centrolaterales

EL DEL SAGRADO CORAZÓN

Actualmente le falta una mano (pendiente de restaurar) y detrás vemos la huella del antiguo crucifijo del Cristo de la Misericordia. A la derecha el aspecto anterior, completo y con hornacina forrada.

Actualmente le falta una mano (pendiente de restaurar) y detrás vemos la huella del antiguo crucifijo del Cristo de la Misericordia. A la derecha el aspecto anterior, completo y con hornacina forrada.

La Asociación religiosa el Apostolado de la Oración ayudada por el Alcalde Lucio García y García, compró la imagen del Corazón de Jesús que ocupa el hueco dejado por el Crucifijo del Cristo de la Misericordia, que ocupaba el altar a la derecha del altar Mayor. A pesar de la gran talla que es, fue necesario poner una gran peana de madera para así rellenar mejor dicho hueco, de lo que se encargó el carpintero Juan de Dios Fraile. Esta imagen presenta a Jesús en actitud de bendecir con su mano derecha mientras con la izquierda aparta su manto para dejarnos ver un corazón ardiendo, rodeado de una corona de espina y rematado con una cruz. La simbología está clarísima, la corona de espina y la cruz simbolizan la pasión que sufrió y el corazón en llamas, que ésta la sufrió para manifestar su amor a los hombres. Esta imagen se compra en Sevilla en 1937; su precio fue de 950 pts.San Pedro y San Pablo

Debajo de la peana del sagrado Corazón dos cuadros representando a San Pedro y a San Pablo; el primero con las llaves en sus manos como símbolo de su Primacía, y el segundo con el libro de sus Epístolas. Ambos cuadros tratan de disimular el hueco dejado por dos relicarios que fueron destruidos. Ignoramos las reliquias que albergaban.

D. Francisco Juárez y su hermano D. Carlos Juárez se encargaron de ir arreglando los desperfectos que la profanación del templo había ocasionado. Con su mejor voluntad hicieron lo que pudieron. Buscaron dos láminas y encontraron estas de San Pedro y San Pablo y aquí las colocaron. Igualmente intentaron disimular el hueco que dejó el cuadro que había en la parte superior de este altar colocando en su lugar unas tablas que pintaron de negro y en la parte central la cabeza de un angelote, que encontrarían por algún cajón de la sacristía. Lo mismo hicieron en el altar de la parte izquierda. Si bien es verdad que esto es poco estético y debieran ya, pasados tantos años, haber sido sustituidos por alguna pintura.

EL DE LA VIRGEN DEL ROSARIO

Virgen del Rosario - Peraleda de la Mata

San PedroLa imagen de la Virgen del Rosario (o de Las Candelas) situada en el altar de la parte izquierda de la nave central, fue, como hemos dicho ya, la única que se salvó de ser quemada. No obstante fue necesaria una pequeña restauración de la misma cuyo precio ascendió a 200 pts. que fueron reunidas mediante suscripción popular. Se llevó a cabo la restauración en 1939. Esta imagen porta un niño Jesús que es una bonita talla de madera. ¡Lástima que lo vistan, cuando está tallado para ser contemplado desnudito! Una lámina de San José en la parte inferior completa este altar.

Niño de la Virgen del Rosario

Niño de la Virgen del Rosario

Peraleda de la Mata 7 de noviembre de 2.001

Eusebio Castaño.

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