Los motes en Peraleda


Alias, apodo, pseudónimo, sobrenombre y hasta “nick” le dicen en internet, pero vamos, que nos referimos a eso que toda la vida hemos dicho en Peraleda “el mote”. Vamos a hacer aquí un pequeño homenaje y recopilación de la ristra de motes que van pasando de generación en generación y que a menudo acompañan nuestras identidades hoy lo mismo que ayer.

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¿Quién en su niñez no ha padecido la humillación de algún compañero que haciéndose el gracioso nos puso un mote con el que se mofaba de nosotros y nos ridiculizaba ante todos los demás? ¡Cuántas peleas infantiles tuvieron y tienen su origen en esta tan fea y tan poco caritativa costumbre de los motes! A Dios gracias muchos de estos motes se van quedando atrás, como tantas y tantas cosas, a medida que nos vamos alejando de nuestra niñez. Pero algunos se pegan a nuestra piel con la tenacidad de esos lunares que nos acompañan para siempre a lo largo de nuestra existencia. Y es más, algunos cual si fueran ciertos virus se adhieren a nuestros genes y pasan junto con estos a nuestros descendientes, eso sí purificados y limpios del cariz peyorativo (que no siempre el mote se propuso zaherir) que tuviere en su origen.

Es de estos otros motes, o sobrenombres diríamos mejor, de los que voy a hablar, de su necesidad. Porque estos motes que se pasan de padres a hijos nos son necesarios para individualizar a la persona, ya que la mayoría de las veces su nombre propio no es suficiente.

La gramática nos enseña que los nombres propios son los que se dan a una persona, animal o cosa determinada para distinguirlos entre los demás de su especie. La realidad es tozuda y nos pone delante de nuestras narices, que no siempre es esto cierto. Imaginad por un momento que os preguntase: ¿habéis visto a Jesús? ¿o a Luis? O ¿a Vidal? Sé seguro que contestaríais con esta pregunta: ¿qué Jesús?, ¿qué Luis?, ¿qué Vidal? No os ha sido suficiente el nombre propio para identificar a la persona.

Y no creáis que si añadiéramos los apellidos los identificaríais mejor ¿Nunca os habéis encontrado con algún forastero que os pregunta por alguien dando su nombre y apellidos y os ha sido imposible ayudarle. A mí me ha pasado muchas veces, y es que la necesidad de recurrir las más de las veces a los motes es evidente.

Volviendo al ejemplo anterior; si yo os hubiere preguntado antes ¿habéis visto a Jesús Tortolo, o a Luis Machaco, o a Vidal Calero no pensáis que a la primera habríais sabido identificar a la persona por la que os preguntaba? Esta necesidad es la que hace perdurar los motes a lo largo de generaciones.

Motes de ayer y de hoy.

Motes de ayer y de hoy ¿Qué motes reconoces en esta foto de los años 40? Haz clic para agrandar.

En nuestro pueblo el acervo de motes es riquísimo y la imaginación de nuestros antepasados nos legó una lista crecidísima de ellos que no me resisto a no relacionar aquí. No quisiera que nadie se ofendiera si al leer esta relación se identifica con algunos de estos apodos. Canalla sea quien usa el apodo con la intención de burlarse o humillar a otra persona. A éste le recuerdo las palabras de Jesús en el Evangelio: “todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín.“ (Mateo 5, 22).

El respeto a la dignidad de toda persona me impide usar estos apodos con otra finalidad que no sea el conservar su recuerdo como medio de acrecentar un mejor conocimiento de la historia de nuestro pueblo.

En un medio rural, como es el nuestro y en el que el contacto con el mundo animal era y es constante, no es de extrañar que esto quedara reflejado en estos apodos: ratón, gato, lobo, cachorro, conejo, gata-paría, rusio, pajarito, pájaro, corujao, colorito, tortolo, gallina, palomo, pavo, pollo, escarabajo, grillo, garrapato, verraco, tostón, culebro, tigre, hormiga, gurrino, cotorro, cordera y lagarto.

El mundo vegetal está presente en estos: cacahué, chaparro, jaramago, breva y romera.

La llegada a nuestro pueblo de personas que habían nacido en pueblos cercanos (o lejanos a veces) quedó reflejada en estos apodos: verdejo, valdehuncara, bonala, portuguesa, china, meseña, garvineja, naveño, malagueño y castejao.

Otras veces fue el oficio de algún antepasado el que dio origen al apodo. Este es el caso de: herrera, carpinta, sastra, posaera, calero, calderete, albardera, caba, espartera, sardinera, pielero, carretero, chispa, romanero, pollero, porquera, cabrero, máquinas, gallinero, turronero, escobero, foto y tierra-negra.

Los defectos físicos o algunas cualidades o defectos destacados fueron fuentes de apodos. Aquí va una muestra de ellos: rabioso, rijoso, pelomalo, pirulo, veneno, canillas, meón, cagón, manquete, fatigas, chicorro, camorra, perdío, tapones y galocho.

Y por último un sinfín de ellos de difícil clasificación: chicha, cacurro, pinto, billarta, miñao, canchalero, chalina, cohetes, pistes, barrancas-altas, capitulares, ataúles, sarapios, macarenos, chicanos, glorias, zamarrillas, machacos, dorados, mellaos, colitas, peñas, capellanes, galindos, cartujos, menguaos, finas, bisieres, cuquis, mocha, cachanda, minguinos, carcillas, callejas, cachuelos, binculeros, zaques, motivos, toquis, colchones, merengues, pintaos, millonarios, churracos, mondongos, magañas, ronchetes, marujos, faroles, corrochanos, sanguinos, rullos, cocos, caquenes, regalos, corrosco y chiripos.

Bucear en el origen de algunos de estos apodos o motes es, amén de curioso, apasionante y enriquecedor para el conocimiento de nuestro pueblo, por eso desde estas páginas quiero hacer un llamamiento a aquellos que conozcan el origen de su apodo para que me ayuden a conocer mejor la idiosincrasia de nuestros antepasados.

Sólo unos ejemplos, para no alargar demasiado estas líneas, nos harán ver como las más de las veces el apodo no nació para insultar, zaherir o humillar a su destinatario, sino con otro fin muy distinto.

Una madre, toda cariño y mimo para su hijita, abraza y besuquea a ésta. La suavidad de la piel la trae a la memoria la suavidad del corderito que más de una vez ha tenido que coger en brazos para llevarle a la teta de la madre y exclama su niña: ¡Ay mi corderita!… Y como cordera conocemos hoy a su descendencia.

Alguien vivió en la calleja que hay detrás del ayuntamiento. Hoy a los biznietos de aquel vecino se les conoce como los callejas.

Una niña, aprendiendo a hablar con su media lengua, es incapaz aun de pronunciar la letra R y con su lengua de trapo corre tras las ovejas gritando: bolega, bolega; y hoy sus descendientes arrastran con ellos este apelativo ”los bolegas”.

Carlos como nombre de varón es corriente pero Carlota como nombre de mujer debió parecer raro a nuestros antiguos paisanos y “carlotos” llamaron a sus hijos, olvidando el apellido paterno. El tiempo fue corrompiendo el vocablo y hoy conocemos como “los Calrotos” a los descendientes de aquella Carlota.

Como a tantos y a tantos pueblos de España también a Peraleda llegó la afiebre de ir a “hacer las Américas” y allá tenemos a un peraleo que marchó a hacer fortuna a Filipinas. No sabemos si llegó a hacerla, pero sí que, al desmoronarse nuestro imperio, aquel paisano se dijo aquello de “a tu tierra grulla aunque sea en un pié“, y aquí volvió con la filipina con la que se había casado. Ante aquella mujer de rasgos orientales los peraleos, que no debían distinguir a un filipino de un chino, vietnamita o japonés, dieron en llamarla “ la china” y chinas siguen siendo los nietos de los nietos de aquella extranjera.

Ahora entenderéis mejor la necesidad de conservar estos vocablos, porque ellos representan una forma de la cultura popular peralea.

Hoy al releer esta lista de apodos o motes no he podido menos de evocar a dos mujeres que contribuyeron hacer más feliz mi niñez; la primera tía Antonia Cordera, que me dio los mimos y el cariño que mi abuela no podía darme a causa de la distancia que me separaba de ella. La segunda la tia Isabel Caba. ¡Fueron tantos y tantos los cuentos que me relataba teniéndome sentado a sus pies que abrió mi imaginación y sembró en mí, sin que llegara a saberlo, el gusto por la literatura que me ha acompañado hasta hoy! Para “dambas”, cómo dirían ellas, vaya el homenaje de este cariñoso recuerdo.

Peraleda de la Mata, Mayo 2000

Eusebio Castaño

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APÉNDICES

Aquí encontrará todos los motes por orden alfabético. Si conoce motes que no están en la lista puede decirnos en un mensaje y lo añadiremos. Si citamos algún mote que pueda ofender a alguien envíenos mensaje y lo eliminaremos de la lista. También pondremos aquí las explicaciones históricas sobre motes que vayamos descubriendo y que ustedes nos vayan contando, siempre que la explicación no pueda herir susceptibilidades tampoco. Agradecemos su colaboración:

MOTES ORDENADOS POR ORDEN ALFABÉTICO

A albardera, algarrobo, ataúles

B barrancas-altas, billarta, binculero, bisier, bolega, bonala, boticario, breva

C caba, cacahué, cachanda, cachuelo, cacurro, cabrero, cachorro, cagón, calderete, calero, calleja, calroto, canchalero, canillas, canuto, camachillo, camorra, capellán, capitular, caquene, carabina, carcilla, carpinta, carreño, carretero, cartujo, cartagena, castejao, castigo, celestina, chalán, chalina, chaparro, chatarrero, chavo, chicano, chicorro, chicha, china, chiripo, chirrichonga/chonga, chispa, churraco, churrera, cobisa, coco, cohete, colchón, colita, colorito, conejo, coquele, cordera, corrochano, corrosco, corujao, cotorro, culebro, cuqui

D dorado

E escarabajo, escobero, espartera

F fatigas, faroles, fina, finca, fonta, foto

G galindo, gallina, gallinero, galleta, galocho, garrapato, garvineja, gaseoso, gasolina, gataparía, gato, gloria, gordeño, gorri, grillo, gurrino

H herrera, hormiga

I iborra, inca

J jacintillo, jaramago, joseína

L lagarto, lobo

M malagueño, macareno, machaco, magaña, manquete, malagueño, máquinas, marujo, mecánico, menguao, mellao, meón, merengue, meseña, millonario, minguino, miñao, mocha, mondongo, monja, morcilla, moro, motivos

N naturaleza, naveño

O oliva

P pajarito, pájaro, palomo, panadero, patarrilla, pelliquero, pelas, pelomalo, peluquera, perdío, perico, peña, picapedrero, picón, pielero, pintao, pinto, piqui, pirri, pirulo, piste, pollero, porquera, portuguesa, posaera, potajo, presislá

R rabioso, ratón, razones, regalo, retratista, rijoso, rojo, romanero, romera, ronchete, rubia, rullos, rusio

S salao, sanguino, santa, sardinera, sarapios, sastra

T talaverino, tambores, tapones, tariro, tato, tierra-negra, tigre, toquis, tortolo, tostón, turronero, turuta

V valdehuncara/valduncara, veneno, verdejo, verraco, viruta

Y yerri

Z zacatúa, zamarrilla, zapatero, zaque

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ORIGEN DE ALGUNOS MOTES

ATAÚLES. A mediados del siglo XX Vicente Fernández se dedicaba a fabricar ataúdes en Peraleda por lo cual pronto fue conocido como Vicente Ataúles, y el mote se transmitió a sus descendientes.

BILLARTA es una corrupción fonética de Villalta, que etimológicamente significa (tampoco hace falta mucho pensar) “villa alta”, y deriva del apellido Villalta. Hay dos orígenes para este apellido, una rama procede de Aragón, por castellanización de Vilalta, y otra rama procede de un pueblo burgalés llamado Villalta. Por su nombre podríamos pensar que dicho pueblo se ubica en lo alto de un cerro, pero es más bien al contrario, se encuentra en medio de una llanura plana. Ese pueblo en tiempos de Carlos V se llamaba El Cuerno de Buetrone, pero posteriormente cambió su nombre a Villalta, probablemente porque pasó a pertenecer a Partido Alto, uno de los partidos que forman la Merindad de Valdivieso, en la comarca de Las Merindades. Probablemente sea por eso que el pueblo pase a ser conocido como la villa alta. El apellido Villalta, que sería aplicado a algunos de los vecinos que migraron de allí, comenzaría siendo un mote para terminar convirtiéndose en apellido. Este apellido se extendió por Italia, donde no es infrecuente, y en América sobre todo por la zona de Perú y alrededores. En España las mayores concentraciones se encuentran en Barcelona, Madrid, Ciudad Real, Málaga y Cádiz. Un Villalta ilustre fue Pedro de Villalta, que ayudó a liberar al rey Jaime I de Aragón en el siglo XIII. Finalmente se produjo el recorrido inverso, el apellido volvió de nuevo a convertirse en mote.

BOTICARIA. Un boticario se hizo cargo de la farmacia (botica se decía entonces) de nuestro pueblo. Algunos de sus descendientes se casaron aquí y se quedaron entre nosotros. A estos se les conocía como los boticarios. Conocía a Ramona boticaria, que fue madre de mi “ama“ Flores (en la diputación de Semana Santa).

CABA. La que fuera mi vecina, que cuando yo era pequeño me entretuviera muchas veces con sus cuentos, estaba casada con el Sr. Vitorio. Éste en sus tiempos de soldado llegó a ser cabo, de aquí que a su mujer se le conociera con el apodo de la Tía Isabel Caba.

CACAHUÉ. En lo que es ahora el Hogar del Pensionista estaban ubicadas las dos escuelas de niños que había en Peraleda. Una era para los niños pequeños y la otra para los mayores. Estas escuelas entraban de la calle por una única puerta. Cierto día a la salida, uno de los peques salió con tal ímpetu que casi tiró a uno de los mayores, el cual exclamó: Habéis visto, casi me tira este cacahué. Y el tal peque se quedó con cacahué, según él mismo me contó.

CABRERO. Este mote se originó con Agustín Fernández Pedraza, que fue cabrero de Villa de Peraleda por los años 60. Cabrero de Villa era el que se llevaba a pastar todas las cabras de la gente que por tener solo una o varias no le compensaba tener su propio cabrero.

CALDERETE. La penuria económica que caracterizaba por aquellos tiempos a nuestra sociedad hacía que se aprovecharan al máximo los diversos utensilios, pucheros, jarras, cubos calderos, etc. Calderete se llamó a los que ejercían el oficio de repararlos, y a algunos de sus descendientes.

CALLEJA. A principios del siglo XX vivía un hombre en la calleja que hay detrás del ayuntamiento. A él comenzaron a llamarle “Calleja” y así se conoce desde entonces a sus descendientes.

CALROTO. En el siglo XVIII, el 20 de enero de 1791, nació en Peraleda una mujer llamada Carlota González, madre de muchos hijos. El nombre de Carlota no era habitual por estas tierras y puede además que Carlota fuera mujer de fuerte carácter. En cualquier caso su peculiaridad marcó de tal modo su imagen en el pueblo que todos sus descendientes pasaron a conocerse como los carlotos, o sea, los hijos de la tal Carlota. Con el paso del tiempo “carloto” se deformó en el actual “calroto”, que no tiene nada que ver con un saco de cal rota como creíamos muchos de pequeño. Curiosamente fue otro gran peraleo, Eugenio el del bar, quien nos dio la pista sobre ello al recordar que su abuelo no les decía “calrotos” sino “carlotos”. Una consulta a los archivos parroquiales confirmó esa intuición, y siguiendo la línea genealógica de los calrrotos se llegó a la famosa Carlota como origen de toda la estirpe.

CANUTO. Martín Sánchez Martín de pequeño tenía el pelo muy rubio, casi blanco (cano), de ahí que todos le llamaran “el tío Canuto”, cosa que le hacía poca gracia según nos comenta su nieto.

CAPELLÁN. Fue un apellido de nuestro pueblo. Se perdió; sabido es que tanto los hombres como las mujeres solo trasmitimos el primer apellido. A pesar de ello a algunos descendientes se les siguió llamando “los Capellanes”.

CARPINTA. De Valdeverdeja llegó un tal Juan Barbera que contrajo matrimonio con una peralea. Era carpintero y la gente dio en llamarle tio Carpinta y por este apodo hoy conocemos a sus hijos e hijas.

CARREÑO. Una familia apellidada Carreño tenían una finca en Peraleda junto a la carretera de Guadalupe. Construyó una casa e hizo una huerta que pronto pasó a ser conocida como «la Huerta Carreño». Años después la dicha huerta pasó a manos de la familia Pérez, que en un principio se quedó a vivir en aquella casa en el campo. Tanto quedaron asociados a la huerta en donde vivían que la gente empezó a llamarles “los Carreño.”

CARRETERO. Antes de que aparecieran los automóviles, los carros era el medio de transporte usual. Así mismo era utilizado por los campesinos para el acarreo de sus productos. Peraleda que era y es un pueblo eminentemente agrícola debió tener un censo de carros considerable. Lo cierto es que en mis tiempos de muchacho contaba con tres talleres de carros, el del tio Antero, el de tio Manolo y el de tio Vicente, que abastecían a los pueblos de los Ibores y del Campo Arañuelo de carros. Hoy algunos de los descendientes llevan el apelativo de carretero, por ejempl Guillermo Carretero, y su hermana Lola Carretera.

CASTEJAO. Esta familia procede del pueblo cercano de Casatejada, y al llegar aquí les llamaron, naturalmente, los castejaos, y así pasó a sus descendientes. Lo mismo ocurrió con otros motes de lugar como Malagueño, Talaverino, Valdeuncaro, etc.

CASTIGO. Puri Castigo (de la familia de los Motivos) se llama así porque de pequeña era “un castigo”, o sea, un poco trasto.

CELESTINA. Popularmente conocida como “Celestina”, en realidad Carmen Celestina, que en paz descanse, se llamaba solamente Carmen, Celestina era el nombre de su madre.

CHALÁN. El padre de los que conocemos hoy con este mote (Miguel chalán y Nicolás chalán) se dedicaba a la compraventa o, como decíamos antes, “al trato”. Eran llamados tratantes o chalanes los que se dedicaban a la compraventa de animales.

CHAPARRO. El apellido Encinas es corriente en este pueblo. No es de extrañar que a algunos que se apellidaran así de pequeño se le llamara Chaparro, ya que el chaparro es una mata de encina, de varias ramas y de escasa altura.

CHICHA. En el segundo tercio del siglo XX había un chico en Peraleda muy delgado al que la gente dio en llamar “pocas chichas”, todos sus sucesores pasaron a ser conocidos con el nombre de los “chichas”.

CHINO. Ya hemos comentado que procede de una filipina que casó con un peraleo enviado a las colonias de allá en el siglo XIX. A la vuelta la mujer fue rápidamente apodada “la china”, porque al igual que pasaba hasta hace pocos años, a todos los asiáticos los llamábamos en general “chinos”. El hecho de que sus descendientes tuvieran rasgos achinados facilitó que el apelativo de “chinas” se trasmitiera como mote, y así ha seguido siendo hasta el día de hoy.

CHISPA. Poco después de la guerra, Nicolás Castaño, vecino de Viandar de la Vera y de profesión electricista, recibió la orden de trasladarse a Peraleda. Poco después se traería con él a su mujer y sus por entonces dos hijos. Lo que iba a ser una estancia temporal se convirtió en definitiva y la gente de aquí le apodó “el chispa” debido a su profesión, que por entonces se dedicaba principalmente a mantener en buen estado la instalación que daba electricidad a la única bombilla que la gente tenía en sus casas, si eran tan afortunados como para poder permitirse una. El apelativo de “chispa” pasó solamente a su tercer hijo, Isidoro, ya nacido en Peraleda, y de él a sus hijos.

CHURRERA. Había una churrería adosada a la pared de la iglesia regentada por una señora Viuda. Ésta tenía una hija llamada Carmen pero todo el pueblo la conocía como Carmen Churrera. Carmen se casó y emigró. Tuvo dos hijas que siguieron llevando este apodo de “Churreras”.

COCOS. A principios del XX nació una niña con la cabeza más pequeñita de lo normal, al menos mientras fue bebé, y su madre le decía «ay mi coquita» (por tener el coco chico») y al crecer con «coco» se quedó, y también toda su amplia descendencia. (gracias Julio, que es el único que no heredó el mote familiar porque como de chico era tan travieso, o sea, hacía tantas «zacatúas», como decimos por aquí, pues se queó con Julio Zacacatúas).

COLCHÓN. Se trataba de un apellido. A mediados del siglo XX había en el pueblo un hombre que de segundo apellido se llamaba “Colchón”. Como el apellido en este pueblo sonaba raro, se transformó rapidamente en apodo y a su hija, que ya no heredó ese apellido, la llamaban “la Colchona”, y así se perpetuó el nuevo apodo.

COLITA. Allá por las postrimerías del siglo XIX había un señor que compró una vaca rabicorta, también llamada por aquí “vaca colina”. Muy corto debía de ser el rabo de la vaca porque el dueño empezó a ser conocido como “Juan el de la vaca colina / o colita”, o simplemente “Juan colita”. De esa anécdota viene que más de un siglo después sus descendientes sigan siendo los colitas.

COJA. Hubo a principios del XX una María en el pueblo que era coja y andaba con muleta. No sorprende que la gente la llamara “María la coja”, y pronto se quedó simplemente en “María Coja”. El apelativo pasó a su hija, también María, aunque ésta de coja ya no tenía nada.

CORROSCO. Existe una pequeña historia familiar detrás de este mote, la de un abuelo que cuando por su trabajo le pagaban de jornal la comida diaria, y poco más, guardaba a su nieto el corrosco del pan (eran los años de la posguerra). Tanto valor tenía un corrosco diario de pan, que al niño terminaron por llamarle Corrosco de mote. (gracias Charo Bermejo). Otros nos han comentado que esa historia viene de aún antes de la posguerra.

ESCOBERO. Luis el gordeño, más conocido por Güisi (deformación infantil de “Luisi”), se dedicaba a hacer escobas de tamujas. Estas eran muy apreciadas para barrer los corrales. De aquí el que esta familia sea conocida como los escoberos.

ESPARTERO. Recibían este nombre los que trabajaban el esparto, planta textil empleada para hacer aguaderas, serones, esteras y diversas cosas más. Tio Pablo espartero, que tenía la espartería en la plaza (la habitación que hay a continuación de los portales del Consultorio médico formaba parte de este establecimiento) tenía varios hijos los cuales, a excepción de uno, Benjamín, que fue zapatero, siguieron con el oficio, caso de Desiderio, de Dionisio y de Matías. Estos llevaron el sobrenombre de “espartero” que pasaron a su descendencia.

FOTO / RETRATISTA. El mote se originó con José Martín, quien fue durante muchos años el único fotógrafo de Peraleda. Al principio era conocido como “Pepe el Retratista”, pues hasta hace unos 30 años se solía decir “retrato” o “arretrataúra” a lo que hoy llamamos foto. Con el tiempo, cuando la palabra “fotografía” o “foto” se generalizó, su apodo también se actualizó y pasó a ser llamado popularmente “Pepe Foto”. Así se llamó igualmente el bar que luego montó, “El Foto”, y la apelación pasó a su hijo que al igual que su padre es hoy Rafa Foto.

GASEOSO. En los años 50, el peraleo Emiliano Rubio fundó la fábrica de gaseosas Gelbi, llamada así por la segunda sílaba del nombre y apellido de su hijo mayor (Angel Rubio) y que se vendía por toda la comarca. Desde entonces a toda la familia y descendientes se los ha conocido como “los gaseosos”.

GALLINERO. Julián Chicorro se dedicó a comprar gallinas, pollos, pavos y demás aves que luego vendía a diversas carnicerías y por ende se le conocía también con el apodo del tio Julián gallinero para algunos y para otros pollero. Aún hoy día a sus hijos se les conoce con este segundo apelativo.

GALOCHO. Más que apodo esta era la forma que tenían los peraleos de llamar a los que eran zurdos o zocatos. Siempre oí llamar Vidal Galocho al que más tarde sería mi cuñado, hijo de la tia Antonia Cordera.

HERERRA. El tío Paco el herrero tenía una fragua en el número 1 de la hoy calle Veracruz. A sus hijas aun hoy en día se las conoce como Isabel Herrera, Cele Herrera y Evencia Herrera.

IBORRA. Le llamarón así porque le gustaba mucho el fútbol y en aquella época uno de los futbolisas más famosos era Vicente Iborra Richart, que triunfó en los años 60 y 70.

INCA. Jose Álvarez Tapia de pequeñito no sabía pronunciar la F y cuando quería que le llevaran al campo, en vez de “finca” decía «vamos a la inca». Como hacía gracia le empezaron a llamar Jose Inca, aunque ahora también se usa la forma corregida “Jose Finca”.

JACINTILLO. El abuelo de Pilar Jacintilla, esposa de Jesús Tortolo, se llamaba Jacinto y había en el pueblo otro señor que se llamaba también Jacinto, como mi bisabuelo era más pequeño le llamaron Jacintillo y así mi abuelo era Teodoro Jacintillo y toda su descendencia también. (gracias de nuevo a M Jesús Calvo.

JOSEÍNA. Se conoce a Carmen Joseína de ese modo porque su padre era José, dueño de una tienda y conocido popularmente como “el tío Joseíne”, diminutivo peraleo de “José”.

MACHACOS. Un antepasado de los machacos era muy afionado a los toros,  y se tiraba de espontáneo a todas las corridas de toros de la zona. En los años 20 el torero más famoso, Rafael González, se apodaba «Machaquito», asi que nuestro paisano se quedó con el mote de Machaco, y pasó a sus descendientes. (Este torero estuvo varias veces en El Guadaperal, como invitado de los Duques).

MÁQUINAS. Así era conocido Alfonso Serrano, que fuera barbero en nuestra localidad. Su padre arreglaba las máquinas de coser, de aquí que a él y a sus hijos se les conociera con este mote.

MALAGUEÑO. El tío Cipriano Malagueño era llamado así porque un bisabuelo suyo, allá por el siglo XIX, cantaba muy bien flamenco, especialmente un cante llamado “por malagueñas”.

MARUJO. Una señora de principios del siglo XX se llamaba María y la gente dió en llamarla “María Maruja”, y todos sus descendientes hasta el día de hoy se siguen conociendo como los marujos.

MILLONARIO. Así se conocía a un señor llamado Emilio. Tenía varios edificios en Navalmoral y la gente le bautizó con este apelativo: Emilio Millonario.

MONJA. Aurora, conocida como “la monja”, fue novicia en un monasterio de Salamanca en su juventud. Posteriormente se salió del convento y regresó a Peraleda, donde ya toda la vida sería conocida como “la monja”.

MORCILLA. Juan José Rodríguez Nava nos cuenta que su abuelo se pasaba el día pidiendo morcilla a su madre y finalmente los vecinos terminaron por llamarle así.

MORO. Pepe “el moro” es conocido así por haber nacido en Marruecos en la época en que era colonia española. Como montó en Peraleda un taller de reparaciones también es conocido como “Pepe el mecánico”.

MOTIVOS. Cuentan que un antepasado de esta familia no quería hacer la mili y decía continuamente que él tenía motivos para eludir el servicio militar. Lo repetía tan a menudo que la gente dio en llamarle tio Motivos.

NATURALEZA. David Naturaleza era conocido así porque siempre estaba hablando del campo, animales y plantas.

PANADERO. Por los años 40, Acacio y Julia montaron una tahona para vender pan y dulces. Ese es el origen de que toda la familia haya heredado el mote “panaderos”.

PELLIQUERO o PIELERO. Arrastran este apodo los hijos del tio Cándido Parra, que su oficio fue éste, el de pielero, Compraba pieles que después vendía para su curtido.

PEÑA. En realidad no es un mote. Conocemos así a Jacinto Peña, sastre de profesión. Su madre quedó viuda y casó con un señor que se apellidaba Peña. Sus hermanastros sí eran Peñas pero no él, sin embargo entre las gentes fue siempre Jacinto Peña. Hoy sus hijas llevan este sobrenombre sin tener nada que ver con el verdadero apellido Peña.

PERDÍO. Peraleda es un pueblo rodeado de dehesas. En ellas había familias que vivían y no era raro que algún niño se alejara de la choza o del caserío perdiéndose. A veces era necesario venir al pueblo a pedir ayuda para buscarle. Había un toque de campana al parecer para llamar a las gentes a la búsqueda del niño. A este y a sus descendientes se les apodaron así: Los Perdíos. Uno de ellos se trasladó a Navalmoral y compró un taxi, el primero que hubo por esta zona y con ello llevó el mote por toda la comarca. El taxi del Perdío. También los hijos se dedicaron a taxista y mantuvieron el mote de perdíos.

PERICO. Una de las figuras emblemáticas del pueblo, sobre todo para los niños, siempre fue Perico, que tenía el kiosco detrás de la iglesia. En realidad su nombre es Antonio. El padre de Antonio que se llamaba Pedro. Antiguamente el nombre de Pedro era “Pero” y su diminutivo Perico. Cuando vino el Sr. Pedro a Peraleda vendía con un carrillo helados  por las calles. Recuerdo como las mujeres se sentaban en las calles a coser  y cuando veían al tío Perico con el carrito le llamaban para comprarle los helados. Con el tiempo Perico se hizo mote y pasó a los descendientes.

PIRRI. Como le gustaba mucho el fútbol dieron en llamarle “Pirri”, igual que el por entonces famoso jugador del Real Madrid (desde 1964 a 1980) José Martínez Sánchez, conocido deportivamente como Pirri.

POLLERO. Este mote viene de Julián Martín, apodado “gallinero” por vender aves de corral, y que luego puso una pollería en la esquina en donde la calle Benavente desemboca en la calle del Señor, junto al antiguo comercio de la tía Lumi. A partir de entonces pasó a ser conocido como “tio Julián pollero” para los más jóvenes y “gallinero” para los que ya estaban acostumbrados a llamarle así.

POSAERA. Así conocíamos a la señora Manuela. que regentaba junto a su marido Eugenio un bar que se hizo célebre por sus pinchos de bacalao. Venían hasta de Navalmoral los domingos a saborear el aperitivo de Casa Eugenio. Y todo era porque su padre tenía una posada en los soportales de la plaza en lo que hoy es el establecimiento de Paniker

PRESISLÁ. María, que es quien ostenta este mote, empezó a ser llamada “presislá” porque de joven era coqueta y tan moderna que se compró una especie de chubasquero que por aquellos tiempos debió de llamar mucho la atención por ser de un material novedoso, una especie de plástico llamado “presislá”. Ver abajo en la sección de definiciones para más información sobre esta palabra.

ROJO. Nos cuenta Pepe Morgado que en su numerosa quinta había varios Pepes, y para diferenciarlos entre sí a cada uno se le buscó una forma distinta. Como él por entonces era pelirrojo no fue difícil buscarle un mote y por eso, y no por política de ningún tipo, fue durante años conocido como Pepe el Rojo.

ROMANERO. Se origina con Saturnino Jiménez, que fue sereno de Peraleda y en tal condición era también el encargado de recaudar los impuestos municipales. Para comprobar la exactitud de los pesos se utlizaba la romana, que era una antigua báscula de un solo platillo procedente de los tiempos romanos, de ahí su nombre (ver imagen). Por tanto él era “el romanero”, y el apelativo pasó a una de sus dos hijas,la que hoy vive fuera del pueblo.

SASTRA. Así conocemos a Mari, una mujer que su padre tuvo la profesión de sastre.

TAPONES. Así conocíamos en Peraleda a una familia. El padre tuvo una taberna, era bajito y regordete y le empezaron a llamar “tapones”, y tapones fueron sus hijos e hijas.

TARIRO. Cuando Jose M. era pequeño se puso de moda entre los muchachos intentar silvar metiéndose dos dedos bajo la lengua. Era difícil lograr y pocos lo consiguieron. Uno de los primeros fue Jose M., que tanto silvaba que terminó siendo conocido como “Tariro” porque hacía “tararí” con aquel peculiar silvido.

TIERRA NEGRA. Las cocinas con el humo se ensuciaban y era necesario blanquear con frecuencia. Para evitarlo se vendía una especie de polvo negro que disuelto en agua usaban nuestras abuelas para pintar lo que llamaban el “Humero” que era la parte de la chimenea en que se hacía la lumbre. Recuerdo aún cuando de pequeño pasaban los vendedores de este producto voceando: ¡Tierra negra y amarilla! Uno de estos vendedores casó en Peraleda y a su familia se les conoció como los Tierranegras.

TORTOLO. A principios del XX había un peraleo llamado Domingo, a quien le gustaba ir a pájaros y una vez que le vieron pelando un tortolo pequeño, ya se quedó con el mote. (gracias por la información, M Jesús Calvo Pedraza).

TURRONERO. Procedente de Ventas de San Julian vino un señor que casó en Peraleda y aquí fijó su residencia. Su profesión era vendedor de turrón y otros dulces de feria, almendras, piñones etc, etc, que vendía de feria en feria. Sus hijos fueron conocidos como los Turroneros.

TURUTA. Así se conoce a Manuel Fraile, por ser músico y tocar una trompeta.

VIRUTA. Las viruta son las raspas que salen de la madera al cepillarlas para rebajarla, de aquí que a un carpintero de aquí se le conozca como Vidal viruta.

YERRI. De Aldeanueva de la Vera nos vino un pencón, Antonio Gómez Jiménez, que se casó con Antonia Juárez Simón. Éste era herrero de profesión. Como los herreros trabajan el “yerro”, como dicen algunos, en lugar de hierro dieron en llamarle Yerri. Hoy a sus hijos, que siguen con el oficio, se les conoce como “los Yerri”.

ZACATÚA. Julio Zacaúa fue apodado de esa manera porque, como todos sabemos, de pequeño siempre estaba haciendo “zacatúas”, o sea, travesuras y fechorías.

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GLOSARIO DE PALABRAS LOCALES, ANTICUADAS O DIFÍCILES

Albardero= Persona que hace albardas, una especie de mantita de paja u otro material que se ponía encima de las caballerías para mayor comodidad del animal y de quien lo montaba (ver imagen)

Algarrobo= árbol cuyo fruto es la algarroba (ver imagen). Compañero de Curro Jiménez en la serie televisiva, caracterizado por ser bastante bruto (ver imagen)

Ataúles= Plural de “ataúl”, forma peralea de la palabra “ataúd”.

Barrancas Altas= Nombre de un arroyo que pasa cerca del desaparecido pueblo de Torviscoso.

Boticario= Palabra ya pasada de moda para lo que hoy llamamos “farmacéutico”, pues “farmacia” se decía “botica”.

Cachuelo= En las matanzas se hacía una sopa llamada “sopa cachuela” hecha con hígado de cerdo y a menudo también se añadía la sangre del cerdo.

Calderete= Otra forma de decir “calderero”, persona que reparaba cubos, calderos, etc.

Calero= Persona que vende cal (con lo que antes se pintaba de blanco las paredes exteriores).

Canchalero= Relacionado de algún modo con los canchales, que es una zona en donde hay muchos “canchos”, o sea, grandes piedras o peñascos.

Canillas= Pantorrillas.

Carabina= Antigua arma de fuego o también persona que acompañaba a una pareja de novios para que no hicieran nada indecente.

Carpinta= Carpintero.

Carretero= Fabricante de carros.

Cartujo= Monje de la orden de la Cartuja, frailes que hacen voto de silencio.

Castejao= Habitante del pueblo de Casatejada.

Castigo= (en Peraleda) niño que es muy travieso.

Chalán= Persona que se dedica a la compraventa de ganado y otras bestias.

Chaparro= Encina pequeña.

Chicorro= Chicarrón, niño u hombre de constitución grande y robusta.

Chicha= Carne.

Colorito= (en Peraleda) El llamdo “colorito bonito” es el jilguero (ver imagen) y el “colorito feo” es una subespecie del pardillo común (ver imagen), pero los que son todo pardos, no los que tienen una mancha roja en el pecho.

Corujao= “Coruja” es palabra anticuada que significa a las aves rapaces nocturas incluidas la lechuza, el búho y el mochuelo. En portugués “corujao” significa “lechuza”. Pero dicen que en Peraleda una “corujá” era un ave pequeña con una especie de moño en la cabeza que en castellano se llama quién sabe cómo. De ese modo “corujao” sería la forma masculinizada de “corujá” (= corujada). Sea como sea, entre aves queda la cosa, aunque no sabemos si de España o de Portugal.

Cotorra= Loro o guacamayo; persona que habla en demasía.

Espartera= Persona que fabrica obras de esparto o que las vende.

Fonta= Forma breve de “fontanero”.

Galindo= (castellano antiguo) Torcido, engarabitado.

Galocho= (en Peraleda) Zurdo.

Garvinejo= Habitante del pueblo de Garvín.

Gloria= Lugar donde habita Dios, cielo. Sensación de gran gozo. Pastel de hojaldre, yema de huevo, etc. Hornillo usado para calentarse y para cocer las ollas. Estrado hecho sobre un hueco abovedado, en cuyo interior se quema paja u otro combustible para calentar la habitación.

Gurrino= (en Peraleda) Gorrino, cerdo.

Jaramago= Planta que en Peraleda se conoce como “pan-y-quesito” y en el resto de España se suele conocer como “esas flores amarillas del campo” porque aunque es tal vez la flor más común del campo, casi nadie en este país conoce su verdadero nombre (ver imagen). En Peraleda se llamaba “jaramago” a otra planta más alta y basta que se usaba para alimentar el ganado.

Magaña= Engaño.

Manquete= (coloquial o cariñoso) Manco, que le falta un brazo.

Menguao= Menguado, disminuido, achicado.

Mellao= Que le falta un diente.

Meseña= Habitante del pueblo Mesas de Ibor.

Minguino= Probablemente diminutivo de Domingo, que puede llamarse “Mingo” y como diminutivo “Mingui” o “Minguino” (= Minguito, Dominguito).

Mondongo= (en Peraleda) Morcilla negra hecha con sangre de cerdo, cebolla y algunas otras cosas (la palabra “morcilla” la reservamos aquí para la morcilla roja que lleva sangre, calabaza y a veces patata cocida).

Naveño= Habitante del pueblo Navatrasierra (perteneciente a Villar del Pedroso).

Pelliquero= Pielero, persona que compra y vende pieles.

Picón= Cisco (trozos de leña quemada sin oxígeno usada en los antiguos braseros).

Pielero= Persona que compra y vende pieles.

Piste= (en Peraleda) Ensalada.

Porquero= Pastor de cerdos.

Posaero= Posadero, el dueño de una posada (el equivalente antiguo a un hotel).

Presislá= Nombre que se dio en los años 50/60 a los primeros plásticos que aparecieron; teniendo la característica de ser poco maleable y resquebrajándose fácilmente. “En esa tienda tienen fiambreras de plesislá“. También se usaba para fabricar lonas impermeables, chubasqueros, sacos, etc. Este polímero derivado del petróleo era comercializado por la marca «Plexiglass», y en Peraleda, como en muchos otros sitios del sur, se decía «presislá». En varios pueblos de Extremadura, pero también de Andalucía, y levante, podemos ver que aún se usa la palabra “presislá” o similar para referirse a ese tipo de material plástico. Por ejemplo esta es la definición que encontramos en el diccionario de habla local de Puebla de Obando: Presisla o Persisla: Impermeable para la lluvia; plástico o sacos de plástico. En un libro del placentino Francisco Izquiero Herrero leemos “Llegó [volando] un plástico de grandes dimensiones… -¡A vé, Moreno! Asujeta bien el presislá que lo voy a cortá en tres cachos. Seccionando el plástico tomó uno de los trozos.” En un pueblo de Huelva existe también como mote y en la zona de Cartagena hay varias formas de pronunciarlo.

Rijoso= Que tiene “la rija” (obstrucción del lagrimal que provoca un continuo goteo de lágrimas); Lujurioso o peleón.

Romera= Relacionado con la planta del romero (ver imagen) o también peregrino que ha ido a Roma.

Romanero= Empleado municipal encargado de pesar los productos del mercado para poder poner el impuesto adecuado. Esto se hacía con una balanza romana (ver imagen), de ahí el nombre de romanero.

Rusio= (en Peraleda) Tritón: especie de lagartija anfibia que habitaba junto a pozos, charcos y ríos (ver imagen)

Sarapio= Probablemente corrupción del nombre propio “Serapio”.

Tato= Según la zona y familia “tato” puede ser la forma infantil de decir “hermano” o “tío” o “abuelo”. También se usa “tata” para referirse a la niñera que ayuda a criar un niño.

Tierra Negra= Una tierra negra que diluida en agua servía para pintar el fondo de las chimeneas para que no se notase el ennegrecimiento del fuego.

Verdejo= Habitante del pueblo de Valdeverdeja.

Verraco= Cerdo o escultura en piedra de la época prerromana que representara a un cerdo o toro.

Zacatúa= (en Peraleda) “picia”, travesura. Se puede usar en las expresiones “hacer una zacatua” (hacer una trastada) o “ser un zacatúas” (ser travieso).

Zamarrilla= Zamarra pequeña. Una zamarra es una prenda de vestir, rústica, hecha de piel con su lana o pelo (ver imagen). Zamarrilla también puede ser una planta de tallos leñosos y velludos (ver imagen).

Zaque= Cuero en que se saca agua de los pozos.

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PÓSTER

Y ahora te proponemos un pasatiempos. Adivina cuántos motes hay en este póster y enuméralos. En caso de duda vuelve a leer la lista de motes con más atención, no hay ningún mote en el pictograma que no aparezca en el artículo. Deja debajo tu comentario con las respuestas numeradas según la plantilla de respuestas del final. El ganador será el primero en acertar todos los motes del póster y con el número correcto, o el que más motes acierte si nadie logra completarlo. Como premio, si lo desea, podrá ver publicada su foto aquí (con su mote si quiere) y también podemos hacerle un escudo heráldico con su mote. Sería probablemente la primera persona del mundo con un escudo heráldico del mote 🙂

El concurso queda abierto hasta el 1 de marzo.

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Si tu mote no figura en este artículo, infórmanos y lo añadiremos.
– Si conoces el origen de algún mote aquí no explicado y quieres compartirlo con el pueblo, infórmanos igualmente.
Vamos a diseñar un tapiz o póster fotográfico como el de arriba con peraleos y su mote juntando todas las fotos recibidas (si reunimos suficientes) y anotando tu nombre de pila y mote. Si quieres aparecer en el tapiz hazme llegar una foto tuya en persona (para escanearla) o envíala a través de la dirección de correo que figura abajo. El tapiz se publicará en este mismo artículo.
Nota: la fotografía debe de ser tuya o de tus ancestros y al enviarla das permiso para su publicación en este blog, con la visibilidad pública que ello conlleva. Puedes contactar con nosotros a través de nuestra cuenta hermana de Facebook:

Crónicas de Peraleda.

Plantilla para numerar las respuestas del concurso

Plantilla para numerar las respuestas del concurso

Pues ya se cerró el plazo del concurso y la ganadora es Blanca Bravo Fraile, que el 27 de diciembre tuvo el coraje de escribir los 56 motes que aparecen en este póster. No acertó todos, falló unos 3, pero con gran diferencia es la que más aciertos ha tenido así que se lleva ella el premio. Si quieren ver su lista busquen hacia atrás en los comentarios de esta página. Publicamos aquí por fin la lista de las respuestas, las 56:

1- cordera      2- millonaria      3- pajarito      4- culebro      5- cabrero      6- cotorro      7- mondongo      8- pintao      9- tapones      10- gloria      11- peña      12- tortolo      13- molinera      14- lobo      15- palomo      16- pollero      17- escarabajo      18- faroles      19- tigre      20- chispa      21- colchones      22- perdío      23- mellao      24- cocos      25- gallina      26- romanero      27- merengue      28- lagarto      29- bote      30- china      31- gataparía      32- grillo      33- cacahué      34- regalo      35- ratón      36- cohete      37- romera      38- garrapata      39- bolega      40- máquina      41- sastre      42- conejo      43- ataúles      44- pollo      45- foto      46- hormiga      47- piste      48- corujao (= búho)      49- cachorros      50- pavo      51- cartujo      52- chaparro      53- coja      54- verraco      55- herrero      56- gato

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FOTOS DE NUESTROS LECTORES

Jesús y Paula con sus abuelos

Jesús y Paula con sus abuelos Jesús Tortolo y Pilar Jacintilla

Le envío la foto de Jesús Tortolo y Pilar Jacintilla, Picona, Potaja y Chicana. El mote de Tortolo venía de su bisabuelo Domingo, a quien le gustaba ir a pájaros y una vez que le vieron pelando un tortolo pequeño, ya se quedó con el mote. El otro mote de Picón no sabemos. En cuanto a los motes de mi madre, su abuelo se llamaba Jacinto y había en el pueblo otro señor que se llamaba también Jacinto, como mi bisabuelo era más pequeño le llamaron Jacintillo y así mi abuelo era Teodoro Jacintillo y toda su descendencia también. En cuanto a Potaja y Chicana era por mi abuela Obdulia y no sabemos de donde proceden.

En la foto aparecen mis padres con mis hijos, Jesús y Paula que ya arrastran por mi parte los motes de Tortolo, Jacintillos, Picones, Chicanos y Potajos y por parte de padre Paulino, un mote de Almaraz, los Tambores. Y a mucha honra. Por supuesto tiene permiso para publicar la foto. Un saludo.
Mª Jesús Calvo Pedraza (Tortola)

41 comentarios en “Los motes en Peraleda

  1. Me gustaría que añadieseis el mote de mi familia. MORCILLA.

    Juan “morcilla” mi abuelo se pasaba el día pidiendo a su madre morcilla y los vecinos se lo pusieron.
    Saludos

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    • Disculpa, este mensaje se perdió en el laberinto de mi WordPress y lo veo ahora. Lo acabo de incluir en la relación de los motes y su explicación. Sería mejor si pudieramos meter estos datos: nombre de su abuelo y año aproximado de nacimiento.

      Me gusta

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